Miami
Estados Unidos
Año IX

 Nº 53/54

Escríbanos    

 

Publicada por Ediciones Baquiana

Director Ejecutivo

Patricio E. Palacios

Directora de Redacción

Maricel Mayor Marsán

Consejo de Redacción

Dr. Humberto López Cruz

Universidad Central de la Florida en Orlando

 

Dr. René C. Izquierdo

Miami Dade College Recinto de Kendall

 

Dra. Myra Medina

Miami Dade College

Recinto Norte

 

Dr. Gerardo Piña Rosales

Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY)

Universidad de Columbia

Nueva York

 

Dra. Alicia E. Vadillo

Universidad Estatal de Nueva York en Oswego

 

Dra. Lidia Versón

Universidad de

Puerto Rico

 Recinto de Río Piedras

 

Asesor Técnico

Luis H. Beltrán

 

Asesor de Arte

Carlos Quevedo

 

Boletín Informativo

Reciba por correo electrónico una síntesis de las principales noticias literarias


 


 

 

 

ENCRUCIJADAS DISCURSIVAS EN LA

LITERATURA GAY Y LESBIANA

 DE LA DIÁSPORA CUBANA

 

 por

 

Emilio Bejel

 

 


“Nunca podemos ir a casa, regresar a la escena primera, […],

porque siempre hay algo en el medio.”

 Ian Chambers *

 

     Siempre hay algo en el medio entre el presente y la escena primaria que suponemos como nuestro principio de autenticidad, y lo que está en el medio es la historia.  Sólo podemos imaginar nuestros cuerpos por sus efectos y los resultados de sus múltiples historias personales y colectivas.  Toda identidad está inscrita en múltiples relaciones de poder. Es por eso que tanto nuestro sentido de nacionalidad como el de sexualidad se inscriben en un sin número de otros discursos sociales y políticos que a menudo son movedizos y cambiantes.  De aquí que la obsesión con la homosexualidad nunca se concentre solamente en la orientación sexual per se, sino que siempre en tal obsesión intervienen factores políticos, históricos, étnicos, raciales, lingüísticos, de edad, y aún geográficos.  En la literatura cubano-americana de tema abiertamente gay y/o lesbiano, la complejidad entre lo nacional y lo sexual se hace notar de manera sobresaliente.  No es solamente que tal o más cual generación cubano-americana sea más o menos cubana, o que la homosexualidad sea más o menos reprimida en Cuba que en los Estados Unidos, sino que se trata de toda una serie de relaciones dinámicas y cambiantes de poder.  Es por esto que a las preguntas típicas de la llamada identidad nacional y sexual en los trabajos de estos escritores, habría que añadir varios otros cuestionamientos que le dieran mayor amplitud a los nudos discursivos que pueden leerse en esos textos.

     Por estas razones, no voy a tratar aquí sistemáticamente la cuestión de las obras de diferentes generaciones de escritores cubano-americanos porque eso se ha hecho en trabajos de otros estudiosos. Más bien preferiría dedicar este espacio limitado a tratar de reflexionar sobre algunos aspectos de esta problemática, sobre cómo se sitúa la representación de la cuestión gay y lesbiana en la dinámica de lo trasnacional en dos obras bastante conocidas de escritores de origen cubano que escriben parcial o principalmente en inglés.  Tal vez mi preocupación central en estas reflexiones se pueda resumir en la idea de que el discurso gay y lésbico se interpone como un espacio desde donde se cuestiona tanto el pasado cubano que estos autores recuerdan, como el presente norteamericano; tanto la cuestión nacional que han dejado atrás, como las consecuencias de dejar atrás ese pasado y adoptar nuevos valores en relación con el país de origen y la orientación sexual.  La pregunta que me hago a través de todo el presente trabajo es la siguiente: ¿qué papel juega el aspecto homoerótico de estos textos en la encrucijada de los nuevos discursos globalizados del mundo estadounidense? 

     Para analizar algunas de estas cuestiones, tomemos por caso dos textos escritos en inglés por cubano-americanos en los que la cuestión homosexual es muy prominente: Crazy Love (1989)[1] de Elías Miguel Muñoz (1954- ) y  We Came All the Way from Cuba So You Could Dress like This? (1994)[2] de Achy Obejas (1956- ).

     En Crazy Love Muñoz cuenta la historia del conflicto de identidad nacional y sexual de un cubano-americano que vive en Los Angeles.  En esta historia la diseminación de la identidad cubana y la ambivalencia sexual se complican con la fuerza enorme que ejerce sobre el personaje principal el consumismo norteamericano y la cultura de masas.  We Came All the Way from Cuba So You Could Dress like This? (1994) de Achy Obejas (1956-) es una colección de cuentos en la que se notan varios de los conflictos que aparecen en Crazy Love, pero el personaje principal de Obejas es una lesbiana cubano-americana que vive en Chicago y que se siente muy parte de la cultura lésbica urbana de esa ciudad.  Desde esta posición ella tiene que luchar en contra de los conflictos de los familiares cubanos más viejos que insisten en aferrarse a las costumbres y valores de otra época y otro lugar, de otra nacionalidad.  Además, en los textos de Obejas sobresale una re-definición del mainstream estadounidense así como del socialismo cubano; de esta manera los cuentos de Obejas por un lado afirman y por otro rompen los estereotipos tanto de la cultura cubano-americana como norteamericana.

     Vayamos a los detalles de estos textos.  En 1989 se publicó Crazy Love, una novela autobiográfica que era la primera obra en inglés que escribía Elías Miguel Muñoz.  La historia tiene lugar en Los Ángeles, donde vive el joven Julián (más tarde este nombre se americanizará y perderá el acento).  El tema central de la novela es la relación entre las fuerzas antagónicas de la cultura cubana que dejaron los padres y abuelos de Julián en la isla, y la nueva cultura norteamericana que domina en el nuevo ambiente en que ahora viven.  Esta última cultura está dominada por lo que pudiéramos llamar la ideología del éxito, la cual se articula en la novela mayormente por medio de la música popular; de aquí el título Crazy Love, que viene de la conocida canción de Paul Anka.  De hecho, en el curso de la narración Julián se hace un músico pop.  La historia de Julián, un cubano que salió de su país con su familia y ahora vive con ellos en Los Ángeles, consiste de fragmentos de su vida.  Cada sección de la narración relata los recuerdos de Julián cuando era niño en Cuba, su viaje a los Estados Unidos, y su desarrollo personal, profesional y erótico (incluyendo homoerótico) en California.

     Uno de los conflictos principales de esta novela es el típico dilema del cubano-americano entre el pasado y el presente, entre la fuerza de atracción de la cultura de origen y la tentación y los obstáculos de la cultura adoptiva.  En la novela, la abuela de Julián es el personaje que mejor y más radicalmente representa el pasado cubano.  Ella exige que en el nuevo lugar se mantengan las costumbres y los valores de la clase media cubana de los años cincuenta, incluyendo la unidad familiar y la “cubanía.”  Sus exigencias a menudo aparecen como fuera de lugar en relación con los valores de la vida norteamericana.  Ante estas exigencias de la abuela, Julián se pregunta, “Why won’t grandmother let go of the past?” y “Why can’t she realize that we’re far, so far from Cuba?” (104).

     A través de la narración se hace claro que el mayor deseo de Julián es lograr éxito a gran escala en la sociedad norteamericana.  Mientras más se agudiza este deseo en Julián, mayor es su toma de conciencia de que los valores de su pasado cubano constituyen obstáculos para sus aspiraciones.  Pero el deseo de Julián por lograr un éxito comercial encuentra también otros obstáculos: las prácticas homosexuales están en conflicto tanto con las normas morales cubanas como con las norteamericanas.  Por tanto, se hace necesario que él resuelva no sólo el dilema entre las culturas cubanas y norteamericanas, sino también el conflicto entre la homosexualidad y la heterosexualidad.  Las prácticas homosexuales más sobresalientes en la narración son las que se refieren a la relación entre Julián y Lucho, otro joven músico cubano-americano que toca en la misma banda musical organizada por Julián.  Bien entrada la historia de la narración, sin embargo, surge un nuevo personaje: una muchacha norteamericana llamada Erica Jonson, la cual pronto se convierte en la vocalista y eficiente organizadora del grupo musical de Julián, “L.A. Scene.”  Erica termina no sólo por controlar el grupo, sino también los sentimientos de Julián, ya que éste se enamora de ella y descontinúa sus relaciones con Lucho.  De esta manera, al final de Crazy Love casi todos los elementos básicos de la historia cambian o son invertidos radicalmente en comparación con el principio de la novela.  Erica ha sido el catalizador principal de la peripecia de la narrativa: desde ese momento de la historia el grupo musical se hace cada vez más norteamericanizado y por tanto exitoso a gran escala.  Además, Julián (ahora sin acento) se adapta progresivamente a las costumbres y valores de los Estados Unidos (a despecho de la abuela), abandona sus prácticas homosexuales, y se entrega completamente a sus relaciones heterosexuales con Erica.

     En mi lectura de esta narración, Erica simboliza el discurso norteamericano dominante, el cual acarrea consigo tanto el deseado éxito comercial y consumista y la aprobación social de las relaciones heterosexuales (en este sentido, ambas culturas coinciden).  La novela termina con una carta de Geneia, la hermana menor de Julián, en la que ella aprueba la decisión de su hermano y le dice que no se sacrifique: “Don’t give up your life” (ibid).  Este llamado de Geneia así como otras inferencias en el texto parecen implicar que los conflictos de Julian se encuentran entre un pasado cubano tiránico y una “libertad” que sólo se puede lograr adaptándose a los valores norteamericanos más establecidos (los cuales incluyen una alta dosis de consumismo y heterosexismo).  No obstante, el problema no es tan simple.  Con la conversión del grupo musical de Julián de un ritmo cubano-latino a una música más típicamente norteamericana, él, junto con los demás músicos cubanos, logra liberarse de un pasado tiránico y adoptar nuevos estereotipos culturales no menos tiránicos que su pasado cubano.  Julián descubre que el curso de su vida muestra un rechazo de los valores cubanos junto a una aceptación progresiva de estereotipos norteamericanos, los cuales se simbolizan con expresiones tales como “American Success Story,” “Hispanic rocker,” y “The best thing to come along since Ricky Ricardo” (144-52).

     Para lograr éxito comercial, la herencia cultural de Julián ha perdido casi totalmente su fuerza en aras de la poderosa cultura norteamericana post-moderna.  Los valores culturales de su tierra natal han sido casi totalmente eliminados, pero la nueva cultura consumista norteamericana no ha acarreado consigo ningún sentido de verdadera libertad.  De hecho, en su deseo de adaptarse a los valores del mainstream de su país adoptivo, Julián ha tenido que renunciar a sus prácticas homosexuales.  Crazy Love trata de ofrecer una solución del dilema entre los valores cubanos y norteamericanos, y entre la orientación homosexual y la heterosexual, pero el resultado es otro dilema en el cual los nuevos valores son una especie de trampa.  El atractivo del texto de Muñoz estriba precisamente en esta realización, porque no se trata de una historia de éxito puro sino una invitación a reflexionar, a dialogar, y debatir sobre los valores cubanos y norteamericanos (ambos homofóbicos) del pasado siglo y lo que éstos significan para un cubano-americano como Julián o Julián. La historia se ha interpuesto no solamente entre el pasado y el presente, entre lo cubano y lo norteamericano, sino también en cuestiones sexuales y familiares y en valores sobre el éxito social y económico.

     Otro dilema que creo percibir en mi reflexión sobre Crazy Love es el que reside entre la escritura de un texto narrativo (o una novela seudo-autobiográfica en este caso) y la escritura de un texto musical.  El texto de Muñoz es una novela, no un gran éxito musical en el mercado norteamericano.  Crazy Love, aunque se pudiera decir que ha tenido cierto éxito crítico limitado entre algunos lectores latinos y cubano-americanos, está muy lejos de ser un gran éxito comercial de gran escala como la canción de Paul Anka que le diera título.  No solamente el libro fracasa en convertirse en un éxito comercial en este sentido, sino que también fracasa cuando lo comparamos con otra novela de un escritor de origen cubano como The Mambo Kings (1989)[3] de Oscar Hijüelos, que se publicó el mismo año que Crazy Love y recibió el codiciado Premio Pulitzer.   ¿Es que obras como The Mambo Kings—obras que parecen representar más completamente los estereotipos que la sociedad norteamericana tiene de los hispanos o latino de Estados Unidos—son el equivalente del programa televisivo I Love Lucy?  Acaso las concesiones que Crazy Love hace al mercado estadounidense han sido insuficientes tanto en contenido (¿demasiadas referencias al mundo cubano y cubano-americano y a las prácticas homosexuales?) y en forma (falta de sofisticación literaria y distribución comercial).  Parece ser que Crazy Love es consumido por el consumismo, pero sus sacrificios en el lenguaje, estilo, contenido, publicidad y orientación sexual no han sido suficientes.  Una de las preguntas que queda sin contestar después de la lectura de esta novela es que tal vez haya otras “soluciones” a los dilemas culturales, sexuales y de mercado que Muñoz no pudo lograr en su novela.

     Veamos ahora las soluciones que se derivan de la colección de cuentos de Achy Obejas titulada We Came All the Way from Cuba So You Could Dress like This? en comparación con las que acabamos de discutir en relación con Crazy Love. Los cuentos de Obejas, como la novela de Muñoz, fueron escritos originalmente en inglés, y como el protagonista de Crazy Love algunos de los personajes de los cuentos de Obejas luchan contra los valores y costumbres de sus padres cubanos.  Además, algunos de los personajes en las obras de ambos autores participan activamente de relaciones homosexuales.  No obstante, se pueden notar varias diferencias entre la novela de Muñoz y los cuentos de Obejas. Por ejemplo, aunque Crazy Love Julián parece haber adoptado los valores de la sociedad consumista norteamericana, todavía insiste en mostrar una constante preocupación con sus raíces cubanas.  Las ha puesto a un lado, pero no sin gran dificultad y profundas dudas. Además, Julián termina abandonando las prácticas homosexuales, al entregarse a las relaciones con Erica Johnson, que representa los valores del “American Way of Life.”  Por el contrario, la mayoría de los personajes de la colección de Obejas parecen identificarse con lo que en el lenguaje sobre los grupos étnicos de los Estados Unidos se ha dado por llamar Hispanics o Latinos/as, los cuales han venido a formar parte de alguna manera de las llamadas “minorías étnicas” y cuyos conflictos no siempre se relacionan directamente con su país de origen o con un sentido de nostalgia y pérdida de la madre patria.  Si estos personajes de Obejas sienten nostalgia, no es necesariamente por Cuba ni siquiera por Miami, sino por la ciudad de Chicago.  Además, casi todos los personajes de Obejas se identifican fuertemente con identidades gays y lesbianas dentro de una política sexo-social posterior a los eventos del Stonewall (1969).

     Los detalles y preocupaciones diarias de la sociedad norteamericana de los ochenta y noventa se describen tan insistentemente en los cuentos de Obejas que sólo un lector muy versado en estos asuntos puede comprender fácilmente a qué se refieren.  En estos textos hay referencias, entre otros asuntos, a los seguros de carros, al sistema público del tránsito de Chicago, al consumismo post-moderno, a los TV dinners, al tipo de relaciones entre lesbianas en las grandes ciudades de Estados Unidos, a películas del momento, al comportamiento de la policía y, lo más pertinente para este estudio, a las diferencias entre gay, lesbian y straight que se han desarrollado en el imaginario colectivo norteamericano de la era posterior al Stonewall.

     La mayoría de los personajes en los cuentos de Obejas son clara y abiertamente lesbianos, aunque también aparece una pareja de hombres gay en uno de esos textos.  En el cuento titulado “Above All, A Family Man,” el personaje narrador Tommy Drake se identifica como un hombre gay que padece del SIDA y que tiene relaciones amorosas con Rogelio, un mexicano indocumentado que vive en los Estados Unidos.  Los efectos de la enfermedad son verdaderamente terribles y devastadores, pero el título del cuento se refiere más bien a Rogelio, el cual, a pesar de su relación amorosa y sexual con Tommy, nunca se percibe a sí mismo como “homosexual” o “gay.”  Como dice la narración, Rogelio “does not consider himself even vaguely homosexual.  Instead, he thinks of himself as sexual, as capable of sex with a cantaloupe as with a woman or a man.” Rogelio “is no less married, no less a parent—in fact, he is, above all, a family man—and how he manages to juggle it all has always amazed me.”  Todo este asunto de la “identidad” o falta de la misma en Rogelio apunta a la inestabilidad o falta de un referente real en términos como homosexual o gay, y por tanto a la variedad de identificaciones que los miembros de diferentes culturas adquieren en relación con su comportamiento sexual.  También llama la atención en este cuento la nostalgia de Tommy por Chicago cuando está en otra ciudad.

     La descripción de los que sufren del SIDA y de los gays y lesbianas y otros marginados sociales aparecen en estos cuentos casi siempre como personas en circunstancias económicas difíciles.  No obstante, a menudo se repite en estos textos que uno de estos personajes es una periodista lesbiana de origen hispánico que vive en Chicago.  Todo esto apunta, claro, a características de la propia autora del libro.  Pero, marcando ciertas semejanzas y algunas diferencia con lo que se narra en Crazy Love, en los cuentos de Obejas se implica una lucha entre cierto personaje que es una lesbiana feminista y sus padres que se distinguen por ser muy conservadores social y políticamente.   No obstante, esta tirantez realmente sólo se da claramente en el último de los cuentos de la colección, en el cual además se narran detalles de la vida de la narradora-protagonista desde la niñez hasta el presente de la narración, haciendo hincapié en sus raíces cubanas.  Este texto trata más que nada de dos momentos en la vida de la narradora-protagonista: su llegada de Cuba a la edad de diez años en un botecito con sus padres, y treinta años más tarde cuando ella reflexiona sobre su pasado durante el velorio de su padre en Miami.  La protagonista, que ahora vive en Chicago, es lesbiana, feminista, y es lo opuesto en muchos sentidos a sus padres, especialmente en cuanto a los valores sociales y políticos.  De hecho, sus ideas políticas pueden calificarse de izquierdistas en relación con Cuba socialista, ya que ella ha reconsiderado su posición política en este sentido y ha establecido una suerte de relación con Cuba. ¿Es que la orientación sexual ha influido en su posición subversivamente política?  ¿Es que en este sentido la orientación sexual de ciertos escritores de la isla ha influido en su rechazo al gobierno cubano?  No es fácil contestar con absoluta certeza estas preguntas, pero es interesante plantearlas.

     Algunas de las situaciones y comentarios en este cuento parecen implicar que sus cambios políticos son el resultado de las actitudes y los valores del feminismo y el movimiento de liberación gay/lesbiano de los Estados Unidos en lugar de la influencia cubana.  Los dos momentos claves de “We Came All the Way from Cuba” implican que la mayoría de los cuentos de esta colección tienen lugar entre estos dos momentos.  La historia menciona varios eventos históricos y figuras políticas relacionadas con los Estados Unidos y Cuba: La guerra de Vietnam, los Kennedys y la opinión que tenía su padre de ellos (él es el estereotipo del cubano anticomunista), la invasión de Bahía de Cochinos y Fidel Castro.  Las ideas de su padre sobre estos asuntos aparecen en la narración como una expresión de patriotismo exagerado e intenso.  Pero poco a poco él comienza a aceptar la idea de que el regreso a Cuba como resultado de la caída de Castro no es nada inminente, y por tanto comienza a tratar de adaptarse a la vida norteamericana.  Pero mientras esta adaptación del padre es mínima y desde una posición política de extrema derecha, la adaptación de la protagonista parece ser rápida y desde posiciones rebeldes e izquierdistas.  Su salida del armario como lesbiana parece haber sido influida por sus ideas políticas liberales de izquierda, o al revés.  También podría argüirse que las ideas políticas y la salida del armario lesbiano vienen juntas.  Todos los cambios y conflictos de este cuento conducen a que la narradora-protagonista reflexione sobre su vida, pasada y presente, y también sobre qué hubiera sucedido si sus padres no hubieran salido de Cuba o si la Revolución del ´59 hubiera fracasado.  Estas preguntas quedan sin respuestas, pero el regreso a Miami para el velorio de su padre le permite poner en perspectiva todo lo que le ha sucedido a ella como periodista, feminista, lesbiana y activista política.  Tal vez la muerte de su padre pueda leerse como el fin de un estereotipo del cubano-americano.  Las representaciones de la protagonista implican otro tipo de persona que por un lado conduce a nuevos estereotipos (la típica lesbiana de la gran ciudad norteamericana de hoy) pero por otro lado es capaz de romper moldes y limitaciones anteriores, permitiendo de esta manera una interpretación que incluya una resistencia posible ante los sistemas dominantes de poder.

     La lectura de obras como las de Muñoz y Obejas y tantas otras, nos invitan a pensar sobre cuestiones de identidad o la falta de ella, pero también sobre las múltiples relaciones de poder que se mezclan y se influyen mutuamente.  Una de las reflexiones que provocan estos textos es que toda idea de nación siempre implica en su reverso un ex-ilio, un estar fuera de la isla, un estar fuera del hogar, y para los que formamos parte de la diáspora cubana la dispersión cultural nos da la sensación de un interminable viaje de una casa a otra que nunca llega a obtener categoría hogareña.  Y dentro o fuera de ese desencuentro sobresale con fuerza todo lo que se relacione con las sexualidades, especialmente con aquellas que merodean fuera de lo que parece ser por momentos el centro de lo aceptado por una sociedad y un tiempo determinados.  Las sexualidades marginadas nos invitan a reflexionar sobre la nación y sus fantasmas, sobre los imaginarios colectivos y sus contradicciones, y pueden teorizarse como formas de resistencia que nos hacen pensar sobre la nación y la cultura global en que vivimos. Al aflojarse los lazos entre cultura y lugar, se abren nuevas posibilidades imaginarias que pueden permitirnos reconstruir un nuevo lenguaje que nos saque de una encrucijada ideológica.  La superposición de la sexualidad marginada y la diáspora produce la exageración de una traducción cultura que nunca cesa de producir nuevas imágenes porque a fin de cuentas la cultura no es una arqueología sino una producción.

 

Obras citadas

 

* Ian Chambers, Border Dialogues: Journeys in Post-Modernity.  Londres: Coutledge, 1990, página 104.

 


 

[1]Elías Miguel Muñoz, Crazy Love. Houston: Arte Público Press, 1989. (Todas las citas que aparecen en este artículo se toman de esta edición).

 

[2] Achy Obejas, We Came All the Way from Cuba So You Could Dress like This?  Pittsburgh: Cleiss Press, 1994. (Todas las citas que aparecen en este artículo se toman de esta edición).

 

[3]Oscar Hijüelos, The Mambo Kings.  Nueva York: Harper & Row Publishers, 1989.

 


Emilio Bejel nació en Manzanillo, Cuba (1944). Poeta, crítico literario, ensayista y profesor universitario de literatura hispanoamericana. Ha vivido en los Estados Unidos desde 1962. Se doctoró en lengua y literatura hispánicas en 1970 en la Universidad del Estado de la Florida (Tallahassee). Ha sido profesor de la Universidad de Fairfield (Virginia) desde 1971 hasta 1982, de  la Universidad de la Florida (Gainesville) desde 1982 hasta 1991, y de la Universidad de Colorado (Boulder) desde 1991 hasta la actualidad. Ha dictado seminarios de literatura hispanoamericana y teoría literaria en las universidades de Yale, Union, Pedro Henríquez Ureña (República Dominicana) y Rosario (Argentina). Ha publicado numerosos artículos y poemas en revistas literarias de América Latina, Estados Unidos y Europa. Entre sus obras principales, ha publicado los siguientes libros: The write way home (biografía, Versal Editorial Group, Inc., 2003); Gay Cuban Nation  (crítica, The University of Chicago Press, 2001); El libro regalado (poesía, Madrid: Ediciones Libertarias, 1994); José Lezama Lima, Poeta de la Imagen (crítica, Madrid: Huerga & Fierro Editores, 1994); Escribir en Cuba (entrevistas con autores cubanos: 1979-1989) Editorial de la Universidad de Puerto Rico (1991); Casas deshabitadas (poesía, Santo Domingo: Editorial Corripio, 1989); La subversión de la semiótica (teoría y crítica, en colaboración con Ramiro Fernández, 1988); Literatura de Nuestra América (crítica, México: Universidad Veracruzana, 1983); Huellas/Footprints (poesía, Gaithersburg: Hispamérica, 1982); Ese viaje único (poesía, New York: Unida, 1977); Direcciones y paraísos (poesía, New York: Unida, 1977); y Del aire y la piedra (poesía, Madrid: Editorial Internacional Romo, 1974). Hace poco terminó un nuevo poemario inédito titulado Pisapapeles.